Hay algo interesante detrás de los lanzamientos de la nueva Hilux y del nuevo Land Cruiser FJ en Japón. A simple vista son dos productos más. Una pickup renovada y un nuevo SUV todoterreno. Pero observados en conjunto, revelan algo mucho más importante: Toyota parece estar apostando por una dirección distinta a la de buena parte de la industria. Mientras muchos fabricantes concentran su discurso en pantallas más grandes, asistentes virtuales y experiencias digitales cada vez más complejas, Toyota acaba de reforzar dos de sus vehículos más tradicionales. Chasis de largueros, tracción 4x4 y capacidades reales fuera del asfalto siguen siendo el centro de la propuesta. La nueva Hilux evoluciona sin romper con la fórmula que la convirtió en una referencia global. Más tecnología, más confort y más seguridad, pero manteniendo un motor turbodiésel de 2.8 litros, un sistema de tracción 4x4 tradicional y una arquitectura diseñada para soportar años de trabajo duro. Incluso las mejoras más...